Osvaldo el caracol

Schiller: Cartas Sobre la Educación Estética del Hombre

Publicado en Estética, Filosofía by osvaldocaracol en Junio 16th, 2008

SchillerCartas I y II

Relación con la filosofía kantiana. Los principios que se emplean en sus Cartas se basan en el pensamiento kantiano. Ruptura con Kant al reformular, principalmente, la relación entre sensibilidad y razón.

Definición de estética. Como en Kant, el significado de estética es doble: según el sentido etimológico y según el sentido moderno. Sentido etimológico. Designa lo sensible o terrenal. También relacionado con el sentimiento. Sentido moderno. Se define en relación al arte. Schiller relaciona la belleza con el sentido moderno de la estética. A diferencia de Kant, la belleza en Schiller está liagada a la moral.

Carta III

Síntesis entre sentimiento y razón: problemas con Kant. Schiller plantea el riesgo de las morales formales como la de Kant o Fichte: La razón que busca anular el Estado natural del hombre físico para imponer su legalidad “arriesga la existencia del hombre físico y real al problemático y moral; arriesga la existencia de la sociedad a un ideal de sociedad simplemente posible (aunque moralmente necesario)” Es decir, se arriesga la existencia de lo materia por una idea vacía de contenido: el hombre moral “tiene que destruir el objeto del sentido interior si quiere hacerlo suyo”, mediante el análisis (es decir, la separación, la desunión, la escisión), arriesga el instinto moral inmanente, dado por la naturaleza, ocultando la verdad al sentimiento, cuando para Schiller tendría que haber una síntesis última entre sentimiento y razón, entre hombre físico y hombre moral.

Primera ruptura con Kant: en busca de una ética con contenido. Schiller no propone una escisión entre moral y naturaleza. No le basta la moral formal: buscará una ética con contenido, con un aspecto material y formal: una moral con impresiones.

Carta IV

El hombre es potencialmente moral por naturaleza. Esta potencia puede ser desarrollada por la voluntad, que se haya libre entre deber e inclinación. El hombre deberá intentar lograr que las inclinaciones coincidan con el deber. Tal cosa se conseguirá ennobleciendo las inclinaciones mediante el arte.

Carta VI

Mirada al mundo griego: reino de armonía. Según Schiller, en el mundo griego reinaba una armonía entre los sentidos y el espíritu, entre la razón y la materia. La sensibilidad y el entendimiento no estaban separados. En este mundo el individuo encontraba plenitud y unidad. En contraste con los griegos se presenta el mundo moderno, donde la unidad del hombre se ha despedazado y automatizado. Se ha descendido a una vida “mecánica común y grosera”, donde el hombre se ejercita en una sola facultad (a saber, el entendimiento) y olvida los sentidos. Así el individuo no puede reconocerse en el Estado (se da un alejamiento entre el gobernante y el gobernado). Schiller no propone volver a lo sensible en detrimento de lo racional, sino una subversión (que no inversión).

El desmembramiento del ser permite el progreso de la especie: hay que buscar unidad en el individuo. El fenómeno de la humanidad griega fue un máximun que no podía mantenerse en su nivel ni ser superado. No podía mantenerse en su nivel porque el entendimiento tenía que verse obligado a separarse de la sensación y la intuición y tender a la claridad del conocimiento. Tampoco superarlo, porque sólo podía coexistir un grado determinado de claridad. Los griegos consiguieron ese grado y, cuando quisieron avanzar a una cultura mayor, tuvieron que renunciar a la totalidad de su ser y seguir la verdad por caminos separados. Lo que habrá que mejorar será, pues la condición del individuo, logrando su unidad y plenitud. Esta mejora será condición para el progreso político.

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